La mayoría de guías de "smart home" cometen el mismo error: tratan tu casa como un conjunto de productos en lugar de un conjunto de espacios. El resultado es un kit caro con dispositivos que nunca encajan entre sí. Esta guía hace lo contrario: arranca por la habitación y termina en el dispositivo, no al revés.

Para que las cifras signifiquen algo, los presupuestos y ahorros de este sitio se calculan sobre cuatro escenarios tipo siempre iguales, de los que esta guía usa tres —el cuarto, el de clima cálido, se reserva para aire acondicionado, protección solar y riego—: A, piso de 75 m² en Madrid (zona climática D3, caldera de gas con termostato, comunidad de vecinos, persianas de cajón y puerta blindada con cilindro europeo); B, casa de 110 m² en Bilbao (zona C1, calefacción de agua con caldera y siete radiadores con válvulas termostáticas); y C, vivienda unifamiliar de 90 m² de clima mediterráneo (zona B3, aerotermia con suelo radiante). Son viviendas de ejemplo con las que hacemos los cálculos, no viviendas de prueba del autor; los supuestos completos están en /metodologia. Lo que sigue es el orden de compra que sale de aplicarles los criterios de esta guía estancia por estancia: qué automatizar primero, qué dejar para después y qué no comprar nunca.

Resumen rápido — el mínimo viable por habitación

Si solo tuvieras 30 segundos antes de salir de casa, esto es lo que necesitas saber. Cada habitación tiene un dispositivo estrella que justifica empezar por ahí, y un presupuesto realista para hacerlo bien.

  • Salón: termostato Tado° X (249 €) o bombilla Hue blanca (35 €) + enchufe Tapo P110 (15 €). Empieza por aquí si pasas más horas aquí que en otra estancia. Ver Tado° X en Amazon →
  • Dormitorio: bombilla Aqara T2 con simulación amanecer (22 €) + sensor de presencia FP2 (90 €). El despertador natural cambia el día. Ver Aqara FP2 en Amazon →
  • Cocina: enchufes Tapo P110 con medidor (3 × 13 €) en lavavajillas, lavadora y horno. Cortar consumos fantasma y programar al valle PVPC. Ver Tapo P110 en Amazon →
  • Baño: sensor de presencia Aqara FP1E (30 €) para luz nocturna automática + sensor fuga bajo lavabo (15 €). Ver Aqara fuga en Amazon →
  • Entrada: cerradura Nuki 4 Pro (279 €) + videoportero Eufy E340 (199 €). La combinación que más cambia el día a día de toda la casa, no solo del que monta la domótica. Ver Nuki 4 Pro en Amazon →
  • Exterior: cámara Eufy SoloCam S340 (179 €) con almacenamiento local, sin cuotas. Una cubre el 80 % de un patio o terraza. Ver Eufy SoloCam S340 en Amazon →
Regla práctica: cualquier habitación que no uses al menos 1 hora al día no merece un solo euro de domótica. Esa hora es lo que paga la inversión.

Cómo planteamos esta guía

Esta no es una lista de productos: es un orden de compra. Cada habitación se aborda con cuatro preguntas idénticas:

  1. ¿Qué uso real tiene la estancia? No es lo mismo un salón que se usa solo para ver TV que uno donde se trabaja de día.
  2. ¿Cuál es el dispositivo con el mayor ratio impacto / coste? Aquel que, instalado solo, ya cambia la experiencia.
  3. ¿Qué se añade en una segunda fase? Lo opcional, lo "nice to have" pero no imprescindible.
  4. ¿Qué evitar? Categorías saturadas de marketing y bajo retorno real.

Y una quinta pregunta que atraviesa las cuatro anteriores: ¿el aparato sigue siendo útil si el fabricante desaparece? Un enchufe con control local o una cerradura que conserva el bombín funcionan igual dentro de diez años; un electrodoméstico cuya única interfaz es una app de marca, no.

Sobre las cifras: los precios son PVP verificados en España en la fecha de la última revisión y varían — comprueba siempre el precio actual antes de comprar. Los consumos de electrodomésticos salen de la etiqueta energética y de los valores de referencia del IDAE, no de mediciones nuestras. Y los ahorros son cálculos declarados sobre el PVPC: usamos 0,18 €/kWh como media del tramo llano de 2026, con un diferencial aproximado de 0,14 €/kWh entre punta y valle; llevas la fórmula al lado de cada cifra para que puedas rehacerla con tu propia tarifa. Ningún fabricante paga por aparecer en esta guía ni la ve antes de publicarse.

Salón / Comedor — el corazón de la domótica

El salón es donde se nota antes el efecto de automatizar. Es la habitación con más horas de uso, más fuentes de consumo y más oportunidades para mejorar la experiencia. Aquí es donde recomendamos invertir la mayor parte del presupuesto inicial.

Lo primero: termostato

Si tienes calefacción de gas con caldera modulante (Vaillant, Junkers, Saunier Duval, Baxi) —el caso del escenario A—, un termostato inteligente como Tado° X no ahorra por magia: ahorra porque deja de calentar la casa vacía y porque te permite bajar la consigna sin notarlo. El IDAE cifra en torno a un 7 % de la energía de calefacción el ahorro de cada grado que bajas el termostato, y ese es el orden de magnitud con el que conviene razonar.

El cálculo, con sus supuestos a la vista: en el escenario A partimos de un gasto de calefacción de unos 90 € al mes durante los cinco meses de temporada (450 € al año). Una programación decente —consigna un grado más baja y apagado en las horas en que no hay nadie— se mueve entre el 10 % y el 15 %, es decir 45-70 € por temporada. Con el Tado° X en 249 €, eso son tres o cuatro inviernos hasta amortizarlo; menos si vas por zonas con cabezales y más si tu vivienda ya estaba bien programada. Cambia tú los dos números —lo que pagas al mes y los meses de temporada— y tendrás tu cifra, no la nuestra. Ver precio actual del Tado° X en Amazon →

Si tu caso es el escenario B (calefacción de agua con siete radiadores y válvulas termostáticas), Honeywell evohome con cabezales individuales es la inversión que mejor envejece porque permite zonificar de verdad — asume 400-700 € en total, y comprueba antes que tus válvulas admiten cabezal motorizado, que es donde encalla la mitad de estas instalaciones. Y si tienes aerotermia con suelo radiante (escenario C), lo razonable es quedarse con el termostato del propio fabricante: el suelo radiante es un sistema de mucha inercia, no responde a los encendidos y apagados rápidos con los que un termostato de terceros consigue su ahorro, y cambiarlo suele complicar la garantía del equipo.

Lo segundo: iluminación de ambiente

Una sola bombilla inteligente bien colocada (un foco de pie cerca del sofá, una bombilla en lámpara colgante) ya cambia la sensación de la habitación. Con Philips Hue White Ambiance (35 €) o Aqara T2 (22 €) puedes asociar dos escenas: "lectura" cálida y baja, "TV" más cálida y muy baja. La diferencia respecto a una bombilla normal es la posibilidad de programar a hora fija — anochecer automático con el calendario solar de tu ciudad — y disparar la escena con un sensor de presencia o con voz.

Si vas a poner solo una bombilla en el salón, que sea cálida (2700 K como Aqara T2). RGB es vistoso el primer día y no se usa el segundo. Si vas a poner tres o más, plantéate Hue con su hub — la fiabilidad Zigbee local es muy superior a Wi-Fi.

Lo tercero: una persiana motorizada

Si tienes una persiana eléctrica accesible (caja de cajón con interruptor), un Shelly 2PM (35 €) la convierte en inteligente sin cambiar nada visible: el módulo se esconde detrás del interruptor existente y mantiene el mando de pared funcionando. El argumento no es la comodidad, es térmico: bajar la persiana de la fachada soleada durante las horas centrales del verano evita que entre la radiación, y ese calor que no entra es el que el aire acondicionado no tiene que sacar después. La rutina útil se programa por hora solar, no por hora fija, para que siga el calendario. Dos comprobaciones antes de comprar: que el cajón tenga hueco para el módulo y que la instalación lleve neutro. Para ventanas sin persiana, un cortinero motorizado SwitchBot Curtain 3 (110 €) es la alternativa sin obra.

Lo cuarto: un altavoz inteligente

Solo si vas a tener al menos 5 dispositivos en el ecosistema. Un altavoz aislado (Echo Pop, Nest Mini) no aporta nada sin rutinas detrás. Echo Show 8 (140 €) o Google Nest Hub 2.ª gen (100 €) son los que mejor funcionan en castellano y los que más usan los miembros no-tech del hogar. Privacidad: si te importa, opta por HomePod mini (100 €) — Apple procesa en local.

Lo que NO comprar en el salón

Marcos digitales conectados, difusores de aroma, fragancias inteligentes, sensores de calidad del aire de menos de 60 €. Comparten el mismo problema: no cambian ninguna decisión. Un sensor de CO₂ barato sin curva histórica ni rutina asociada te da un número que miras dos semanas y luego ignoras, y un difusor conectado es un difusor con una app de más.

Presupuesto realista para el salón: 280–350 € (termostato + 1 bombilla + 1 persiana). Versión pro con multi-zona, 2-3 bombillas y altavoz, 550–800 €.

Dormitorio — donde menos esperabas que importara

El dormitorio es la habitación más infravalorada por las guías al uso. Pasamos un tercio de la vida ahí y la mayoría duerme con la habitación a la temperatura equivocada, con luz residual molesta y sin un despertador que no sea ruido. Cuatro dispositivos cambian eso por menos de 200 €.

Lo primero: bombilla de mesa con simulación de amanecer

Una bombilla como la Aqara T2 (22 €) o la Hue Wellness (50 €) programada para encender al 1 % a las 6:30 y subir hasta el 60 % a las 7:00 reproduce lo que hace la luz natural cuando no puede entrar por la persiana. Lo que hay que mirar en la ficha antes de comprar es solo esto: que la bombilla admita rampas de brillo programadas (no todas las llamadas "smart" lo hacen; algunas solo encienden y apagan), que baje de verdad por debajo del 5 % de brillo —una bombilla que arranca al 20 % te despierta de golpe, que es justo lo contrario— y que la rutina se guarde en el hub o en la propia bombilla, para que no dependa de que internet esté levantado a las 6:30 de la mañana. Funciona igual con las persianas bajadas, que es el caso de casi cualquier dormitorio español.

Lo segundo: sensor de presencia mmWave

Los sensores PIR tradicionales (detectan movimiento) son terribles para el dormitorio: en cuanto te quedas quieto leyendo, apagan la luz. Los sensores mmWave (Aqara FP1E o FP2) detectan la respiración: saben que sigues ahí aunque no te muevas. Aqara FP1E (30 €, Zigbee) es la elección por defecto por precio y porque no necesita alimentación exótica: va a corriente por USB. Tres usos que justifican solos los 30 €: encender una luz tenue al pisar el suelo de noche, apagar aparatos cuando la habitación lleva diez minutos vacía y alimentar al termostato con la ocupación de la estancia (Tado° lo integra de forma nativa). El precio a pagar por esa sensibilidad es la configuración: un mmWave mal orientado detecta al que pasa por el pasillo o al ventilador de techo, así que cuenta con dedicarle un rato a delimitar la zona en la app del fabricante — y ten en cuenta que esa delimitación por zonas suele perderse si expones el sensor a otro ecosistema vía Matter.

Lo tercero: enchufe inteligente para climatización auxiliar

Si usas calefactor portátil, ventilador o deshumidificador, un Tapo P110 (13 €) lo hace programable y, sobre todo, medible: te dice cuánto consume de verdad ese aparato que tienes enchufado toda la noche. Ahí está el retorno. El cálculo: un calefactor de 1.500 W encendido tres horas cada noche son 4,5 kWh al día; desplazarlo del tramo punta al valle del PVPC (diferencia aproximada de 0,14 €/kWh) supone unos 0,63 € diarios, es decir unos 19 € en un mes de uso continuo — el enchufe se paga solo en la primera factura. Ojo con un límite físico: 1.500 W ya se acercan al máximo de muchos enchufes inteligentes, así que comprueba en la ficha que soporta 16 A (el P110 los declara) antes de conectarle nada que caliente.

Lo cuarto (opcional): persianas con horario

Si la persiana del dormitorio es accesible, un Shelly 2PM también va aquí. La rutina "abrir persiana 30 minutos antes del despertador en verano" es brutal para días de calor — entra aire fresco antes de que llegue el sol. Si no, sirve un Aqara Roller Shade Driver E1 (90 €) para estores existentes.

Lo que NO comprar en el dormitorio

Colchones inteligentes (>1.500 €), almohadas conectadas, lámparas con altavoz (no se usa el altavoz ahí), trackers de sueño dedicados — los datos del móvil o de un reloj son más que suficientes.

Presupuesto realista para el dormitorio: 90–160 € (bombilla + sensor + enchufe). Con persiana motorizada, 130–250 €.

Cocina — donde la domótica más se equivoca de objetivo

La industria insiste en que la cocina necesita una "cafetera con app", un "horno conectado" y una "balanza inteligente". Aplicando los cuatro criterios de esta guía sale justo lo contrario: la cocina necesita pocas cosas, muy bien elegidas, y casi todas tienen que ver con el consumo eléctrico y con el agua. Aquí gana la utilidad sobre el gadget.

Lo primero: enchufes con medidor para los grandes consumidores

Lavavajillas, lavadora, secadora, horno eléctrico y termo. Cinco enchufes Tapo P110 (13 € c/u) cuestan menos de 70 € y te permiten dos cosas críticas: medir el consumo real de cada uno (descubres cuál de tus electrodomésticos antiguos consume el doble que la media) y programarlos al tramo valle del PVPC (entre 00:00 y 08:00, ≈ 0,07 €/kWh frente a 0,21 € en punta).

Cuánto es eso en euros, con la cuenta a la vista: diez ciclos semanales entre lavadora y lavavajillas, a unos 0,9 kWh de media por ciclo según etiqueta energética, son 9 kWh a la semana, unos 470 kWh al año. Multiplicado por el diferencial aproximado entre punta y valle del PVPC (0,14 €/kWh) salen unos 65 € al año, con una inversión de 65 € en cinco enchufes. Mismo electrodoméstico, distinta hora, distinto recibo. Sustituye tus ciclos reales y tu diferencial de tarifa —lo tienes hora a hora en esios.ree.es— y tendrás tu número exacto. Dos avisos honestos: si tienes tarifa plana o precio fijo, este ahorro no existe; y no programes lavadora o lavavajillas de madrugada si no hay nadie despierto en casa, porque el riesgo de fuga no se avisa solo.

Lo segundo: sensor de fuga de agua bajo el fregadero

Un Aqara T1 Water Leak Sensor (15 €) en el suelo bajo el fregadero. Si el sifón o el lavavajillas pierden, te llega el aviso al móvil antes de que el agua llegue al parqué o al techo del vecino. Es, con diferencia, el mejor retorno por euro de toda esta guía: los daños por agua son año tras año el siniestro más frecuente del seguro de hogar en España, según la memoria social del seguro que publica UNESPA, y aquí el coste de evitarlo son 15 €. Algunas aseguradoras aplican descuentos por medidas de protección; no todas ni con el mismo porcentaje, así que la vía seria es preguntar por tu póliza concreta antes de contarlo como ahorro. Al elegir sensor mira dos cosas de la ficha: que sea Zigbee o Thread y no Wi-Fi (bajo un fregadero la cobertura es mala y la pila se acabaría en semanas), y que la alarma suene también en el propio aparato, no solo en la app.

Lo tercero (recomendado solo en gas): detector de monóxido

Si tu cocina tiene encimera de gas, un Nest Protect (120 €) o un Aqara Smoke Detector (45 €) en el techo de la cocina es indispensable. No es domótica, es seguridad. Lo metemos aquí porque la alternativa conectada vale el sobrecoste — te avisa al móvil si estás fuera y un vecino lo oye.

Lo cuarto (opcional): pantalla en la cocina

Si ya tienes un altavoz inteligente en el salón, un Echo Show 5 (90 €) o Nest Hub 2.ª gen (100 €) en la cocina es lo único que se acaba usando todos los días: temporizadores manos libres, listas de la compra, recetas. La pantalla pequeña pega aquí. No al revés.

Lo que NO comprar en la cocina

Frigorífico con pantalla (>2.500 €), horno con app, robot de cocina conectado, cafetera con suscripción, balanza inteligente, cubo de basura con sensor. Los electrodomésticos "smart" suelen perder soporte en 3-5 años mientras los neveros y hornos duran 12. Conectar un Tapo P110 a un electrodoméstico mudo es siempre mejor que pagar el 30 % más por uno "inteligente".

Presupuesto realista para la cocina: 70–130 € (5 enchufes + 1 sensor fuga). Con pantalla, 170–230 €.

Baño — automatización quirúrgica

El baño es la habitación donde más fácil es excederse y donde menos se debe. Tres dispositivos justos, ningún altavoz, ningún espejo conectado de 800 €.

Lo primero: sensor de presencia para luz nocturna

Un Aqara FP1E (30 €) junto al marco de la puerta más una tira LED Govee bajo el lavabo (25 €) al 5 % de brillo y tono cálido: paseo nocturno sin encender la luz principal y sin deslumbrar a nadie. La rutina se condiciona a la franja de 23:00 a 7:00 para que no se dispare de día. Si hay niños en casa es la automatización que más se agradece, porque evita el fogonazo que desvela a media familia. Al comprar, dos criterios: en un baño el sensor tiene que aguantar humedad —comprueba el grado IP declarado y colócalo lejos del vapor de la ducha— y la tira LED debe permitir un mínimo de brillo real muy bajo, porque las que arrancan al 20 % no sirven para esto.

Lo segundo: sensor de fuga bajo el lavabo y el inodoro

Dos Aqara T1 Water Leak (30 € los dos). El baño concentra la mayor densidad de conexiones de agua de la casa —lavabo, inodoro, ducha y a menudo la lavadora— y los daños por agua son el siniestro más frecuente del seguro de hogar en España, según la memoria anual de UNESPA. Si además añades un Aqara Valve Controller sobre la llave de paso (65 €), la detección deja de ser un aviso y pasa a ser un corte automático, que es la diferencia entre una toalla y un parte al seguro. Coste total del conjunto: 95 €. Antes de comprar la válvula, mide el diámetro de tu llave y comprueba que es de las de cuarto de vuelta: el actuador se acopla sobre la maneta y no vale para llaves de volante antiguas.

Lo tercero (opcional): extractor con humidistato

Si tu baño tiene extractor pero se queda encendido demasiado tiempo o demasiado poco, un Aqara Hygrometer T1 (25 €) + un Shelly 1PM (15 €) controlando el extractor lo arregla. Rutina: si humedad > 70 % durante 5 minutos, extractor ON. Cuando baja a 55 %, extractor OFF. Adiós moho.

Lo que NO comprar en el baño

Espejos inteligentes (>500 €), básculas con BIA por encima de 60 €, cepillos de dientes con app, retretes japoneses smart de 3.000 €. La regla de oro: si el dispositivo tiene un emparejamiento Bluetooth/Wi-Fi que se rompe cada dos semanas, no es domótica, es fricción.

Presupuesto realista para el baño: 55–125 € (sensor presencia + 2 fuga). Con válvula de corte automático, 120–190 €.

Entrada y pasillo — la transición

La entrada es donde la domótica deja de ser "comodidad" para convertirse en "seguridad real". Es también la zona donde más se rentabiliza un único dispositivo bien elegido.

Lo primero: cerradura inteligente retrofit

Una Nuki Smart Lock 4 Pro (279 €) se monta sobre el bombín europeo por dentro, sin cambiar la cerradura ni tocar la puerta: es la solución que encaja en la puerta blindada española típica del escenario A y la única aceptable si vives de alquiler. Ofrece apertura automática por geolocalización, códigos temporales para la persona de la limpieza o para invitados y registro de aperturas. Antes de comprar, tres comprobaciones que deciden si te sirve o no: que tu bombín sobresalga lo suficiente por dentro y admita llave de emergencia por fuera —o tendrás que cambiarlo por uno de doble embrague—, que haya un plan B con llave física para cuando se agoten las pilas, y que la apertura por proximidad depende del GPS y el Bluetooth del móvil, así que conviene tratarla como comodidad y no como el único método de entrada. Alternativa más reciente: Aqara U200 (199 €) con Matter nativo, interesante si tu casa gira alrededor de Apple Home o Google Home.

Lo segundo: videoportero

Para piso de comunidad, Aqara G4 (109 €) sustituye al telefonillo manteniendo el cableado existente. Para chalet, Eufy E340 (199 €) con almacenamiento local sin cuotas. Ring Video Doorbell Pro 2 (229 €) es la opción Amazon-céntrica si ya estás en ese ecosistema, pero asume cuota Ring Protect (35 €/año) para grabaciones útiles.

Lo tercero: sensor de presencia y luz automática

Un sensor PIR clásico aquí basta — Aqara Motion Sensor P2 (28 €). Luz del pasillo encendida al detectar movimiento, apagada a los 90 segundos sin actividad. Solución antigua pero efectiva, y consume tres veces menos pila que el equivalente mmWave.

Lo cuarto (recomendado): alarma centralizada

Si la vivienda es habitual y quieres seguridad seria, una Ajax StarterKit Plus (589 €) con sirena exterior y central en el armario de la entrada cubre tres zonas (entrada, salón y ventana exterior) sin obra y sin cuota mensual. Lo que la separa de un kit genérico de bazar no es la app, es el certificado: Ajax declara sus centrales y detectores conformes con la norma europea de sistemas de alarma EN 50131 grado 2, que es el lenguaje que entiende una compañía de seguros. Comprueba ese dato en la ficha del producto concreto que compres, porque dentro de una misma marca conviven modelos certificados y modelos que no lo están. Y si lo que necesitas es conexión a una Central Receptora de Alarmas —porque hay riesgo real o porque tu póliza lo exige—, eso ya no es un producto sino un servicio con cuota: Securitas Direct o Movistar Prosegur.

Lo que NO comprar en la entrada

Cerraduras electrónicas que requieren cambiar toda la puerta (>900 €). Sistemas de seguridad de aliexpress sin certificación UNE-EN 50131-2 — el seguro no los reconoce.

Presupuesto realista para entrada: 250–350 € (cerradura + videoportero básico). Con alarma DIY completa, 850–1.000 €.

Exterior y terraza — donde manda la durabilidad

El exterior tiene un enemigo que el interior no tiene: el clima. Cualquier dispositivo aquí necesita IP65 mínimo (resistencia a chorro de agua) y batería de litio en lugar de pila alcalina. Tres categorías cubren el 90 % de los casos.

Lo primero: una cámara con almacenamiento local

Una sola cámara bien colocada cubre 80–100 m² de patio o terraza. Eufy SoloCam S340 (179 €) es nuestra recomendación por una razón: panel solar incluido, almacenamiento local 8 GB sin cuotas, IA on-device para diferenciar persona / vehículo / animal. Funciona sin tener que pasar cable de luz hasta donde quieras ponerla. Reolink Argus 4 Pro (210 €) es la alternativa para chalets grandes con resolución 4K y vista dual lente.

Importante, y no es un detalle menor: tu cámara doméstica solo puede captar tu propiedad. Ni la vía pública, ni el rellano o el portal si son zona común, ni las ventanas, balcones o terrazas de los vecinos. La guía de videovigilancia de la AEPD lo explica caso por caso, y la Agencia ha resuelto expedientes sancionadores contra particulares por cámaras mal orientadas. Por eso, al elegir modelo, mira que la app permita zonas de privacidad para enmascarar la parte del encuadre que no te pertenece: es una función de la app, no del sensor, y no todas las marcas la incluyen.

Lo segundo: iluminación con sensor crepuscular

Olvida los focos clásicos con sensor PIR ruidoso. Philips Hue Outdoor White (90 € el pack de dos focos) o Aqara T1M LED Strip Outdoor (65 €) se programan por hora solar y se integran con la cámara — luz al detectar movimiento de noche, no de día. La rutina "luz fuerte al detectar persona después de las 22:00" disuade visualmente.

Lo tercero (opcional): riego automático

Solo si tienes jardín o terraza con varias macetas. Gardena smart Water Control (90 €) es un programador que se rosca al grifo y abre y cierra una manguera por horario. Dos ajustes concentran casi todo el ahorro de agua, y ninguno depende de la marca: regar de madrugada o al amanecer, cuando la evaporación es mínima y la planta aprovecha el agua, y saltarse el riego si ha llovido. Al comparar modelos mira si el skip por lluvia es real —sensor de lluvia propio o dato meteorológico de tu ubicación— o si es solo una programación manual, y comprueba la presión mínima de trabajo que declara la ficha, porque los programadores a pilas necesitan cierta presión para cerrar la válvula. Para un huerto pequeño, un kit de goteo con electroválvula sencilla cumple igual.

Lo cuarto (opcional): sensor exterior de temperatura/humedad

Si tu termostato (Tado°, Honeywell) admite sensor exterior, alimentarlo con la temperatura real de la calle en vez de con la del salón afina la curva de calefacción. Aquí el criterio es la carcasa, no la electrónica: necesitas un sensor pensado para intemperie, con grado IP declarado, tipo Eve Weather (70 €, Thread). Un sensor de interior colgado en la terraza dura un invierno. Mejora marginal, no esencial: déjalo para el final de la lista.

Lo que NO comprar en el exterior

Cámaras que requieren contrato mensual obligatorio (Ring Floodlight Cam Pro suele forzar Ring Protect Plus). Sensores de exterior sin IP65 — duran un invierno. Lámparas solares chinas de menos de 30 € — fallan al cabo de meses por baterías de mala calidad.

Presupuesto realista para exterior: 230–320 € (1 cámara + iluminación básica). Con riego y sensor adicional, 380–500 €.

Tabla resumen — mínimo viable y completo por habitación

Esto es lo que recomendamos comprar si automatizas una habitación al mes durante seis meses. Sumando las seis estancias: 1.075 € en la versión mínima y 2.510 € en la completa (con alarma, válvula de corte de agua y riego). Los precios son PVP verificados en la fecha de la última revisión de esta guía; compruébalos antes de comprar.

HabitaciónDispositivo estrellaPrecio mínimoPrecio completo
SalónTado° X + 1 bombilla + 1 persiana Shelly280 €550 €
DormitorioBombilla amanecer + sensor FP1E + Tapo P11095 €180 €
Cocina5 × Tapo P110 + 1 sensor fuga80 €200 €
BañoSensor FP1E + 2 sensores fuga + LED85 €180 €
EntradaNuki 4 Pro + sensor presencia305 €900 € (con alarma Ajax)
ExteriorEufy SoloCam S340 + iluminación230 €500 €
Total1.075 €2.510 €

Si en lugar de comprar todo viene de un mismo ecosistema (todo Aqara con un hub M3, todo HomeKit con un HomePod mini), añade 100–180 € de hub y descuenta entre el 5 y el 10 % de los dispositivos que admiten precio de pack en Amazon.

Ejemplo con números · calcúlalo tú mismo

Presupuesto de un piso de 2 habitaciones, sumando estancias

Aplicamos los precios mínimos de la tabla de arriba al escenario A (piso de 75 m² en Madrid), sin exterior: salón, dos dormitorios —el segundo más sencillo, sin persiana motorizada—, cocina, baño y entrada. Sumamos estancia a estancia con las cifras de esta guía. Recuerda que es un escenario de cálculo, no una vivienda de prueba: cambia las líneas que no se parezcan a tu casa.

Salón (Tado° X + bombilla + persiana Shelly)280 €
Dormitorio principal (amanecer + FP1E + Tapo P110)95 €
2.º dormitorio (bombilla amanecer 22 € + Tapo P110 13 €)35 €
Cocina (5 × Tapo P110 + sensor fuga)80 €
Baño (FP1E + 2 sensores fuga + LED)85 €
Entrada (Nuki 4 Pro + sensor presencia)305 €
Total mínimo viable, piso 2 habitaciones880 €
El resultado: automatizar bien un piso de 2 dormitorios sale por ~880 € repartidos en 6 compras mensuales de unos 150 € — por debajo del mínimo de 1.075 € de la tabla completa (esa incluye exterior, que aquí no hay). Casi la mitad (585 €) se va en salón + entrada, las dos estancias que más se notan.

¿Tu piso tiene más estancias o exterior? Suma sus mínimos de la tabla resumen o estima tu ahorro en la calculadora.

Preguntas frecuentes

¿Por qué habitación conviene empezar a automatizar?

Por la que más uses durante el invierno: si es el salón, empieza por termostato y rutina de persiana. Si es el dormitorio, empieza por enchufe inteligente para el calefactor y bombilla cálida con simulación de amanecer. La regla simple: empieza por donde notes que el ahorro o la comodidad sean medibles desde la primera semana.

¿Cuánto cuesta automatizar una vivienda completa habitación por habitación?

Para un piso español típico de 75–90 m² con salón, dormitorio, cocina, baño, entrada y un pequeño exterior, el mínimo viable que suma la tabla de esta guía son 1.075 €, o unos 880 € si tu vivienda no tiene exterior. La versión completa, con alarma certificada, válvula de corte de agua y riego, sube a 2.510 €. Son precios PVP con IVA incluido a fecha de la última revisión, sin coste de instalación: todo lo que recomendamos aquí se monta sin obra.

¿Es mejor automatizar habitación por habitación o todo a la vez?

Habitación por habitación, sin excepción. Hacerlo todo a la vez genera tres problemas: error de elección de ecosistema en frío, fatiga de configuración y rechazo familiar. Empezar por una sola estancia te permite probar el ecosistema durante 4–6 semanas antes de comprometer más dinero. Si el termostato te convence en el salón, entonces extiendes.

¿Necesito un hub central o puedo ir solo con dispositivos Wi-Fi?

Para menos de 10 dispositivos, Wi-Fi puro funciona. A partir de 10–15 dispositivos, un hub Zigbee o Matter empieza a compensar: descargas la banda de 2,4 GHz del router, las órdenes se resuelven dentro de casa y las rutinas siguen funcionando aunque caiga internet. Hay además un caso en el que el hub no es opcional: cualquier sensor de pila. Los fabricantes declaran semanas de autonomía en sensores Wi-Fi frente a uno o dos años en los equivalentes Zigbee o Thread, y esos necesitan hub sí o sí. Hubs comparados en nuestra guía de hubs Matter: Aqara M3, Apple HomePod, Echo Hub.

¿Qué habitación NO conviene automatizar?

El baño merece automatización muy puntual (sensor de presencia para luz nocturna y sensor de fuga junto al inodoro o caldera). Evita altavoces inteligentes en el baño por humedad y bombillas RGB para no convertirlo en una discoteca innecesaria. La cocina es la otra estancia donde conviene contención: enchufes con medidor, sensor de fuga bajo el fregadero y poco más; la mayoría de electrodomésticos con Wi-Fi propio aportan poco valor real.

Veredicto final

Si tuviéramos que automatizar una vivienda desde cero hoy, empezaríamos por el salón con termostato Tado° X y una bombilla Aqara T2. Después entrada con Nuki 4 Pro. Después cocina con cinco Tapo P110. El resto en bloques mensuales conforme se note el beneficio. Lo importante no es comprar mucho, es comprar en el orden correcto.

La domótica funciona cuando se nota en la factura, en el sueño o en la sensación de seguridad. Si no se nota nada al cabo de seis semanas en una habitación, ese dispositivo no era para tu casa. ¿Tu vivienda no encaja en ninguno de los tres escenarios de esta guía —tienes calefacción central de comunidad, vives de alquiler o tu cocina es de gas—? Escríbenos por el formulario con tu caso y te orientamos; y si ves un dato mejorable, dínoslo: lo corregimos y lo acreditamos.

Automatizar por habitaciones merece la pena si…

  • Compras una estancia al mes y empiezas por la que más usas: las seis estancias suman 1.075 € en su versión mínima, o unos 880 € sin exterior.
  • Priorizas donde el retorno se puede calcular: el salón (programar la calefacción, en torno a 45-70 € por temporada en el escenario A) y la cocina (desplazar lavadora y lavavajillas al valle del PVPC, unos 65 € al año). Las dos cuentas están desarrolladas arriba con sus supuestos.
  • Quieres seguridad real en la entrada (cerradura + videoportero) o cortar fugas de agua en cocina y baño.
  • Prefieres probar un ecosistema 4-6 semanas antes de comprometer más dinero.

No merece la pena si…

  • Automatizas una habitación que no usas al menos 1 hora al día: esa hora es lo que paga la inversión.
  • Vas a por gadgets de catálogo: frigorífico con pantalla, espejo smart de 800 €, colchón conectado de +1.500 €.
  • Quieres montarlo todo de golpe: fatiga de configuración, error de ecosistema en frío y rechazo familiar.
  • Esperas notar algo en el baño o la cocina más allá de lo justo (presencia, fuga, enchufes con medidor).

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